Mañana el Puebla buscará acabar con la maldición gestada en la final de 1992 ante el León.
En esa temporada, los Panzas Verdes obtuvieron el campeonato después de derrotar 2 – 0 a La Franja.
Los goles fueron de Carlos Turrubiates, y un autogol del defensa poblano Aurelio el Coreano Rivera.
Desde entonces, el Nou Camp se ha convertido en un terreno difícil para los angelopolitanos.
En aquella temporada 91-92, el Puebla llegó después de un empate a cero que se obtuvo en el Cuauhtémoc.
Hoy las cosas son diferentes porque los de Nicolás Larcamón arriban con una ventaja de 2-1.
Una similitud entre aquel equipo y este, es la garra que le imprimen Larcamón y en aquel entonces, Manuel Lapuente.
Por cierto, Carlos Poblete volverá a ese estadio, como estuvo en aquel 1992.
