Después del inicio de la pandemia de COVID-19, el precio de los automóviles ha experimentado una tendencia de aumento, pero recientemente ha entrado en una fase de desaceleración.
Hasta 2022, los precios de los autos aumentaban más del 7% anualmente, pero al cierre de 2023, este incremento se redujo a alrededor del 4%, según cifras del INEGI.
Este aumento está ahora por debajo de la inflación general, y según Jonathan Ruíz Torre, los precios podrían seguir desacelerándose.
La desaceleración en los precios de los autos se atribuye principalmente a la normalización en el suministro de materiales esenciales para la fabricación de vehículos, como el acero y el aluminio.
La disponibilidad de estos materiales, que se vio interrumpida durante la pandemia, está ahora fluyendo con más normalidad, lo que contribuye a la disminución del ritmo de aumento de los precios de los coches.
