En un parque acuático que tenía tiempo que había cerrado sus puertas en Australia, fue hallado un gran tiburón blanco de cinco metros en buen estado.
De acuerdo con medios internacionales, el tiburón murió en 1998 después de quedar enredado entre redes de pesca de atún en las aguas del Estrecho de Bass. Ante el incidente, el animal fue sacrificado.
Fue así que, desde ese momento, el tiburón Rosie de cinco metros fue guardado en un tanque de formol, el cual se quedó abandonado en el parque acuático Wildlife Wonderland, cerca de Melbourne.
En 2012 el parque acuático cerró sus puertas por algunas irregularidades. Fue en 2018 cuando lo halló Luke McPherson, un youtuber australiano que ingresó con una cámara al lugar y así encontró a Rosie.
Sin embargo, es recién que se dio a conocer la historia y se volvió viral con múltiples imágenes del tiburón que pareciera recién expuesto.
