Túnez cambia de rumbo en pleno Mundial y nombra a Hervé Renard como nuevo entrenador

La Selección de Túnez decidió dar un golpe de timón en plena Copa del Mundo 2026 al anunciar la salida de Sabri Lamouchi y la llegada del experimentado técnico francés Hervé Renard, quien tendrá la misión de intentar rescatar al equipo en el torneo.

La decisión se produjo apenas unos días después de la dura derrota por 5-1 ante Suecia en el debut mundialista, resultado que encendió las alarmas dentro de la Federación Tunecina de Futbol y provocó el primer cambio de entrenador registrado durante la presente edición de la Copa del Mundo.

Lamouchi, que había asumido el cargo a principios de año con un proyecto a largo plazo, dejó el puesto tras una serie de resultados que no lograron convencer a la dirigencia. Su gestión terminó con un balance discreto y con una selección que mostró serias dificultades defensivas en su estreno mundialista.

Para intentar revertir la situación, Túnez apostó por uno de los entrenadores más reconocidos del futbol africano. Hervé Renard cuenta con una amplia trayectoria internacional y es recordado por haber conquistado la Copa Africana de Naciones con Zambia en 2012 y Costa de Marfil en 2015, una hazaña que ningún otro técnico ha conseguido.

El estratega francés también dirigió a Marruecos y Arabia Saudita, selección con la que protagonizó una de las mayores sorpresas de la historia reciente de los Mundiales al derrotar a Argentina durante la fase de grupos de Qatar 2022. Más recientemente estuvo al frente de la selección femenina de Francia.

La llegada de Renard busca inyectar experiencia y liderazgo a un plantel que necesita reaccionar de inmediato para mantener vivas sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda. Túnez aún debe disputar encuentros decisivos ante Japón y Países Bajos, compromisos que definirán su futuro en el torneo.

La federación confía en que el conocimiento del futbol africano y la capacidad de Renard para gestionar escenarios de alta presión permitan cambiar la dinámica de una selección que comenzó el Mundial de la peor manera posible.

Ahora, todas las miradas estarán puestas en el técnico francés, quien tendrá poco tiempo para trabajar, pero una enorme responsabilidad: devolverle la confianza a Túnez y buscar una reacción que mantenga al equipo con opciones de clasificación en la máxima cita del futbol mundial.