África está viviendo una de las situaciones más difíciles en la batalla con la covid-19, pues está sacando a la luz inescrupulosos negocios y ganancias de empresas dedicadas a la venta de oxígeno, necesario para los tratamientos de los pacientes en los cuadros más graves de la enfermedad.
Además del coronavirus, las mejoras del acceso al oxígeno reducen en 35% la mortalidad infantil, según cifras reportadas por Trevor Duke, director del Centro de Salud Infantil Internacional de la Universidad de Melbourne.
Enfermeras de Burkina Faso explicaron que los hospitales deben decidir qué pacientes reciben oxígeno y cuáles no. En el caso de aquellos que cursan cuadros graves de coronavirus, esto es una cuestión de vida o muerte: a medida que los pulmones se dañan, la sangre pierde niveles de oxígeno a un ritmo alarmante. Los hospitales pueden necesitar hasta 80 cilindros de unos 7 metros cúbicos por día para cada adulto.
Estos cilindros cuestan unos 23 dólares en Kenia, pero 112 dólares en Guinea.
