OMS reduce drásticamente cifras del brote de ébola en República Democrática del Congo

Ginebra. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó una importante reducción en el número de casos sospechosos vinculados al actual brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), luego de que cientos de reportes iniciales fueran descartados tras nuevas investigaciones epidemiológicas y pruebas de laboratorio.

De acuerdo con la actualización más reciente del organismo, las autoridades sanitarias revisaron los registros preliminares y determinaron que una gran cantidad de los casos que inicialmente fueron considerados sospechosos correspondían en realidad a otras enfermedades o cuadros febriles sin relación con el virus del Ébola.

La corrección representa un cambio significativo respecto a las cifras difundidas durante las primeras semanas de la emergencia, cuando se reportaban más de 900 casos bajo investigación. Tras la depuración de datos, el número de casos sospechosos se redujo considerablemente, mientras continúan los esfuerzos para confirmar y monitorear los contagios reales.

Pese a la reducción de los registros preliminares, la OMS advirtió que el brote sigue siendo motivo de preocupación. Hasta el momento se mantienen cientos de casos confirmados y decenas de fallecimientos relacionados con la enfermedad, además de contagios detectados en la vecina Uganda.

El organismo internacional destacó que la ampliación de la capacidad diagnóstica en las zonas afectadas ha permitido identificar con mayor precisión los casos positivos y descartar aquellos que no corresponden al virus, mejorando así el seguimiento epidemiológico.

Las labores de contención continúan enfrentando desafíos importantes, entre ellos la inseguridad en algunas regiones del este del Congo, las dificultades para rastrear contactos y las limitaciones en el acceso a servicios médicos especializados.

La actual emergencia sanitaria está asociada a la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, una variante para la que actualmente no existe una vacuna aprobada, lo que ha obligado a reforzar las medidas de vigilancia, aislamiento y atención médica en las comunidades afectadas.

Aunque la revisión de cifras representa una noticia alentadora para las autoridades sanitarias, la OMS reiteró que el brote permanece activo y pidió mantener los esfuerzos internacionales para evitar una mayor propagación de la enfermedad en África central.