El cantante puertorriqueño Bad Bunny enfrenta una demanda civil por el presunto uso no autorizado de una voz femenina incluida en algunas de sus canciones, un caso que ha generado debate sobre los derechos de uso de audios y muestras vocales en la industria musical.
La demanda fue presentada en un tribunal de Puerto Rico por Tainaly Y. Serrano Rivera, quien asegura que su voz fue grabada en 2018 y posteriormente utilizada sin su consentimiento en temas del artista, entre ellos “Solo de mí”, incluido en el álbum X100pre, y “EoO”, una de las canciones de su producción más reciente. La mujer sostiene que nunca fue informada de que el audio sería empleado con fines comerciales ni recibió compensación económica o reconocimiento alguno.
De acuerdo con la querella, la grabación fue realizada cuando Serrano era estudiante y colaboraba de manera informal con un productor cercano al entorno musical de Bad Bunny. Años después, la voz se convirtió en un elemento distintivo dentro de las canciones, mismas que han sido reproducidas millones de veces en plataformas digitales y en conciertos del artista alrededor del mundo.
La demandante argumenta que el uso de su voz vulnera sus derechos de imagen, privacidad y propiedad intelectual, además de haber sido explotado comercialmente en presentaciones en vivo y materiales promocionales. Por ello, solicita una indemnización millonaria contra el intérprete, el productor involucrado y la disquera responsable de la distribución de la música.
Hasta el momento, Bad Bunny y su equipo legal no han emitido una postura oficial sobre la demanda. El caso podría sentar un precedente relevante en torno al uso de audios, frases y voces en producciones musicales, especialmente en géneros donde las colaboraciones informales y los samples son frecuentes.
