En el zoológico de Taskent, capital de Uzbekistán, una mujer arrojó a su hija de tres años al recinto de un oso pardo.
La mujer tiró a la niña por encima de la valla metálica de protección y la menor terminó cerca del animal, de nombre Zuzu.
Por fortuna, el oso solo se acerсó a ella, la olfateó y se alejó.
Los trabajadores de la sección reaccionaron rápidamente y comenzaron a atraer al oso hacia una sección interior.
Afortunadamente la niña fue rescatada y posteriormente examinada por una enfermera.
Según el parque, la pequeña sufrió algunos moretones, resultado de la caída desde una altura de cinco metros.
Mientras que la madre fue detenida por las autoridades.
De acuerdo con medios internacionales, la mujer sufre de trastornos mentales.
