El presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció un alto el fuego temporal en el conflicto con Ucrania con motivo de la celebración de la Pascua ortodoxa, en un intento por frenar de manera momentánea las hostilidades.
La tregua, de carácter unilateral, tendría una duración aproximada de entre 32 y 36 horas, durante las cuales se ordenó a las fuerzas rusas cesar operaciones militares en todos los frentes.
Desde el Kremlin se indicó que se espera una respuesta similar por parte de Ucrania, aunque también se advirtió que las tropas rusas permanecerán en alerta ante cualquier posible incumplimiento o provocación.
Por su parte, el gobierno ucraniano ha señalado previamente que podría adoptar una postura recíproca si se respeta el alto el fuego, aunque hasta el momento no se ha confirmado plenamente su adhesión a la medida.
Este tipo de treguas por motivos religiosos ya se han registrado en el conflicto, aunque en ocasiones anteriores han sido breves o han enfrentado acusaciones de violaciones por ambas partes.
El anuncio ocurre en medio de una guerra prolongada que ha dejado miles de víctimas y una crisis humanitaria en la región, por lo que la pausa representa un posible alivio temporal para la población civil, aunque con un impacto limitado si no se sostiene en el tiempo.
