La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la salida de Víctor Rodríguez Padilla como director general de Petróleos Mexicanos, en medio de una etapa marcada por desafíos financieros, accidentes operativos y presión sobre la producción petrolera del país.
En su lugar, asumirá el cargo Juan Carlos Carpio Fragoso, quien hasta ahora se desempeñaba como director de Finanzas de Pemex y es considerado una figura cercana al equipo energético del actual gobierno federal.
El anuncio fue realizado desde Palacio Nacional, donde la mandataria explicó que la salida de Rodríguez Padilla formaba parte de un acuerdo establecido desde el inicio de la administración, ya que el funcionario había aceptado dirigir la empresa por un periodo temporal antes de regresar a sus actividades académicas.
Durante su gestión, Rodríguez Padilla enfrentó uno de los momentos más complejos para la petrolera estatal, con incidentes como derrames de hidrocarburos, accidentes en instalaciones estratégicas y dificultades para mejorar los niveles de producción y reducir la elevada deuda financiera de la empresa.
Entre los episodios más delicados registrados durante su administración destacan el derrame petrolero en el Golfo de México y el incendio ocurrido en la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, hechos que reavivaron cuestionamientos sobre las condiciones operativas y de seguridad dentro de la compañía.
A pesar de este panorama, el gobierno federal aseguró que durante su mandato se lograron avances en materia de refinación, estabilización financiera y fortalecimiento de proyectos estratégicos vinculados a la soberanía energética del país.
Por su parte, Juan Carlos Carpio Fragoso asumirá la responsabilidad de conducir a Pemex en una etapa clave para la empresa, con el reto de enfrentar la deuda acumulada, mejorar la productividad y recuperar la confianza de inversionistas y organismos internacionales.
La presidenta Sheinbaum también confirmó que el resto del equipo directivo permanecerá en funciones para garantizar continuidad en los proyectos prioritarios del sector energético.
El relevo ocurre en un momento decisivo para Petróleos Mexicanos, considerada una de las empresas más importantes del país, pero también una de las más presionadas por su situación financiera y operativa.
