Venezuela decreta siete días de duelo nacional; cifra de muertos por terremotos asciende a 2 mil 295

A una semana de los devastadores terremotos que sacudieron el norte de Venezuela, el saldo de víctimas continúa aumentando. Las autoridades elevaron este miércoles a 2 mil 295 el número de fallecidos, mientras que más de 11 mil personas han resultado heridas y decenas de miles permanecen desaparecidas o desplazadas por la tragedia.

Ante la magnitud del desastre, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional en memoria de las víctimas de los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5, ocurridos el pasado 24 de junio y considerados entre los más destructivos en la historia reciente del país.

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que la cifra de muertos aumentó en las últimas horas debido al hallazgo de más cuerpos entre los escombros. Además, las autoridades reportan más de 11 mil 267 heridos, cerca de 13 mil personas sin hogar y alrededor de 50 mil desaparecidos, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.

La región de La Guaira, al norte de Caracas, sigue siendo la zona más afectada por el desastre. En numerosos edificios colapsados, los equipos de rescate han marcado las estructuras con la letra “D” para indicar que no se encontraron señales de vida entre los escombros. Las operaciones han comenzado a pasar de la fase de búsqueda de sobrevivientes a la recuperación de cuerpos, debido a que las posibilidades de encontrar personas con vida disminuyen con el paso de los días.

La emergencia también ha derivado en una grave crisis humanitaria. Hospitales saturados, escasez de medicamentos, falta de agua potable y miles de familias viviendo en refugios temporales han complicado la situación en las zonas afectadas. Organismos internacionales y más de 50 delegaciones extranjeras mantienen el envío de ayuda humanitaria y equipos especializados para apoyar las labores de rescate y atención a los damnificados.

Mientras Venezuela guarda luto por las miles de víctimas, crece la preocupación por la reconstrucción del país y por la atención a los miles de sobrevivientes que continúan enfrentando las consecuencias de una de las peores tragedias naturales de las últimas décadas.