En la carta, la mujer escribía en inglés: “No sabía nada de la maldición. No sabía que no debería haber tomado las piedras. Al cabo de un año me notificaron un cáncer de pecho. Soy una mujer sana, los médicos dicen que es simplemente ‘mala suerte’. Por favor acepte mis disculpas y estas piezas.Lo siento”.
No es la primera vez que devuelven objetos por una maldición
No es la primera vez que visitantes del sito arqueológico devuelven los objetos robados durante su visita alegando que tras el robo les ha perseguido una maldición y que, lamentablemente, como se quejan los expertos, se vuelven difíciles de reubicar porque están descontextualizados.
Como documenta el libro del periodista Antonio Cangiano titulado ‘La maldición de Pompeya. Superstición y arqueología. Historia de pequeños hurtos y arrepentimientos en todo el mundo”, esta antigua superstición ligada al robo de hallazgos arqueológicos de Pompeya sigue viva.
Escribe el autor que quien se atreva a llevarse a casa un ‘recuerdo’ no autorizado será castigado con mala suerte, con sucesos desagradables y a menudo trágicos.
“Quédense con ellos. Dan mala suerte”
En 2020, el propietario de una agencia inmobiliaria de Pompeya encontró un paquete procedente de Cánada con algunos restos y un mensaje claro: “Quédense con ellos. Dan mala suerte “.
“Yo era joven y estúpida, quería tener un pedazo de historia que nadie podría tener . En realidad, no pensé en lo que estaba obteniendo”, explicó la firmante canadiense, Nicole, explicando que desde ese viaje tuvo cáncer de mama y que la maldición se debía a que procedían de una “tierra de destrucción” y allí “muchas personas murieron de formas horribles”.
Los medios recuerdan otra carta, también desde Canadá, en la que una pareja pedía disculpas por el robo cometido en 2005 durante un viaje a Pompeya: “Los tomamos sin pensar en el dolor y el sufrimiento que estas pobres almas habían sentido. Lo sentimos, perdónanos por esta terrible decisión. Que sus almas que descanse en paz”.
