Un turista de 65 años resultó gravemente herido luego de ser atacado por un bisonte en el Parque Nacional Yellowstone, en Estados Unidos, en un incidente que volvió a poner sobre la mesa los riesgos de acercarse a la fauna silvestre dentro de una de las reservas naturales más visitadas del mundo.
El ataque ocurrió el domingo en la zona del Bridge Bay Campground, donde el hombre caminaba acompañado de su nieto cuando un bisonte macho comenzó a comportarse de manera agresiva. De acuerdo con testigos, el animal embistió al visitante y lo lanzó varios metros por el aire antes de alejarse del lugar.
Personas que se encontraban en el campamento actuaron de inmediato para distraer al bisonte y permitir que la víctima recibiera atención médica. Minutos después, equipos de emergencia del parque trasladaron al hombre a un hospital, donde fue reportado con lesiones de gravedad.
El incidente fue presenciado por varios visitantes y quedó registrado en video por el fotógrafo Mike MacLeod, quien aseguró que el bisonte ya había mostrado señales de agresividad momentos antes del ataque. Según su testimonio, el animal había perseguido a otras personas e incluso reaccionado de forma hostil al paso de un vehículo.
Tras lo ocurrido, el Servicio de Parques Nacionales reiteró el llamado a respetar la distancia mínima de seguridad con los bisontes y demás animales silvestres. Las autoridades recuerdan que estos ejemplares pueden alcanzar velocidades de hasta 56 kilómetros por hora y reaccionar de forma impredecible cuando se sienten amenazados.
Los bisontes son responsables del mayor número de lesiones provocadas por fauna dentro de Yellowstone, por lo que los guardaparques recomiendan mantenerse al menos a 23 metros de distancia de estos animales y evitar cualquier intento de acercamiento para tomar fotografías o videos.
El caso se suma a otros incidentes registrados este año en Yellowstone, donde miles de turistas conviven diariamente con especies silvestres. Las autoridades continúan insistiendo en que respetar las normas del parque es fundamental para garantizar la seguridad de los visitantes y la conservación de la vida silvestre.
