Una intensa tormenta invernal, considerada una de las más severas de las últimas décadas, ha provocado la muerte de al menos 11 personas en Estados Unidos, además de causar apagones masivos, cancelaciones de vuelos y severas afectaciones a la movilidad en amplias zonas del país.
El fenómeno climático ha impactado regiones del centro, sur y noreste estadounidense, con fuertes nevadas, lluvia congelante, capas de hielo y temperaturas extremadamente bajas, lo que llevó a las autoridades a declarar estados de emergencia en más de 20 entidades.
De acuerdo con reportes oficiales, las muertes están directamente relacionadas con las condiciones extremas del clima. Entre los casos confirmados se encuentran:
- Tres personas en Texas, incluida una menor que perdió la vida en un accidente mientras utilizaba un trineo sobre superficies congeladas.
- Dos fallecimientos por hipotermia en Luisiana, donde el frío extremo sorprendió a zonas poco acostumbradas a temperaturas bajo cero.
- Cinco personas encontradas sin vida en Nueva York, principalmente en espacios abiertos, en medio de temperaturas gélidas que pusieron en riesgo a poblaciones vulnerables.
Las autoridades señalaron que el hielo, el frío prolongado y la exposición al exterior han sido factores determinantes en varios de los decesos, aunque algunos casos continúan bajo investigación.
La tormenta ha dejado cerca de un millón de usuarios sin suministro eléctrico, particularmente en estados del sur como Tennessee, donde la acumulación de hielo dañó líneas y subestaciones eléctricas.
En el sector aéreo, el impacto ha sido severo: miles de vuelos fueron cancelados o retrasados, generando caos en aeropuertos y dejando a miles de pasajeros varados. Las autoridades han insistido en evitar viajes no esenciales ante el alto riesgo en carreteras y terminales.
Asimismo, caminos y autopistas permanecen cubiertos de nieve y hielo, lo que ha provocado numerosos accidentes y ha complicado las labores de emergencia.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió que la masa de aire ártico que acompaña a la tormenta seguirá generando temperaturas peligrosamente bajas durante los próximos días, por lo que las afectaciones podrían extenderse y el número de víctimas aumentar.
Las autoridades federales y estatales mantienen llamados a la población para resguardarse, mantenerse informada y extremar precauciones, mientras equipos de emergencia continúan atendiendo las consecuencias de este evento invernal histórico que ha paralizado gran parte de Estados Unidos.
