Minneapolis, EE.UU.– La tragedia golpeó este viernes a la comunidad católica de Minneapolis, luego de que dos niños perdieran la vida durante un tiroteo ocurrido dentro de la iglesia de una escuela primaria.
El miércoles por la mañana, durante una misa escolar en la Iglesia de la Anunciación (ubicada dentro de una escuela católica en Minneapolis), un sujeto armado abrió fuego a través de los vitrales del templo, dejando un saldo de dos niños fallecidos (de 8 y 10 años) y 17 personas heridas, 14 de ellas menores de edad.
De acuerdo con el Departamento de Policía de Minneapolis (MPD), el ataque se registró alrededor del mediodía, cuando un hombre armado ingresó al recinto religioso y abrió fuego contra los presentes. Testigos reportaron escenas de pánico mientras maestros y alumnos intentaban resguardarse.
Otras 17 personas han resultado heridas, entre ellas 14 menores, según la Policía. El atacante, identificado como Robin Westman, de 23 años y sin antecedentes penales previos se suicidó posterior al tiroteo a la iglesia.
El atacante, vestido de negro, se había acercado a uno de los laterales del edificio y comenzó a disparar a través de los cristales de las ventanas hacia el interior. Portaba tres armas de fuego: un rifle, una pistola y un revólver. Había bloqueado con tablones dos de las puertas para impedir que los asistentes a la misa pudieran escapar, según creen los agentes.
La arquidiócesis de St. Paul y Minneapolis emitió un comunicado lamentando la tragedia y solicitando respeto a la privacidad de las familias afectadas, mientras que la gobernadora de Minnesota, Tim Walz, expresó sus condolencias y aseguró que su administración brindará apoyo total a la investigación.
En un mensaje en la red social X, el director de la Agencia Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, había calificado el incidente de un acto de “terrorismo doméstico” contra los católicos.
