Con mensajes como “¿Cuánto pagaste porque violen a tu hija?”, Texas lanzó una controvertida estrategia para disuadir a migrantes.
El gobernador Greg Abbott anunció una campaña con 40 carteles publicitarios, instalados en México y América Central, escritos en varios idiomas.

Abbott explicó que el objetivo es mostrar los peligros del viaje y las consecuencias legales de cruzar irregularmente a Texas.
La medida busca respaldar las políticas migratorias hasta que el presidente electo Donald Trump regrese a la Casa Blanca.
La estrategia tiene un costo de 100 mil dólares y destaca peligros como los llamados “árboles de violación”.
Abbott describió estos sitios como lugares donde los coyotes agreden sexualmente a migrantes y cuelgan su ropa interior como trofeos.
El gobernador enfatizó la peligrosidad del trayecto, calificándolo como “horrible y peligroso” para quienes intentan cruzar ilegalmente hacia Estados Unidos.
Desde 2021, los cruces fronterizos alcanzaron niveles récord, lo que generó críticas hacia el presidente Joe Biden por republicanos como Abbott.
Texas ofreció 567 hectáreas de tierra para apoyar iniciativas de deportación masiva lideradas por la próxima administración republicana.
En 2022, se contabilizaban 11 millones de migrantes no regularizados en Estados Unidos, cifra que podría haber aumentado a 14 millones.
California lidera en población migrante indocumentada con 2.2 millones, seguido por Texas con 1.8 millones, y Florida con 936 mil.
Organismos de derechos humanos califican los mensajes de la campaña como deshumanizantes, mientras Abbott defiende la medida como necesaria.
El impacto de esta estrategia sobre la migración irregular aún está por determinarse en el polarizado debate sobre políticas migratorias en Estados Unidos.
