Los templos católicos abren el 10 de agosto de acuerdo a la disposición de la Arquidiócesis de Puebla, en conjunto con el Gobierno del Estado.
En un comunicado se pide a sacerdotes que el aforo de fieles sea como un máximo de un 25 por ciento de la capacidad de cada templo.
Además se ha solicitado que adultos mayores y personas vulnerables a contraer el coronavirus, sigan las celebraciones religiosas a través de internet.
Esta misma situación aplica para sacerdotes que se encuentren en el sector vulnerable.
En la entrada de cada iglesia, templo, o parroquia, se tomará la temperatura de los asistentes y se repartirá gel antibacterial.
Estas actividades las realizarán un grupo de jóvenes, previamente asignados.
