La cifra de personas fallecidas por la explosión de pirotecnia registrada en Santa María Canchesdá, municipio de Temascalcingo, Estado de México, aumentó a 11, informó la Secretaría de Salud mexiquense.
La dependencia señaló que una de las personas que permanecía bajo atención médica murió a consecuencia de las lesiones sufridas durante el siniestro ocurrido la noche del sábado 5 de septiembre, durante las celebraciones patronales en honor a Nuestra Señora de la Luz.
El más reciente balance de las autoridades establece que 82 personas han recibido atención médica a raíz de la explosión. De ellas, 62 ya fueron dadas de alta, ocho permanecen hospitalizadas y 11 fueron trasladadas a otras unidades médicas.
El estallido ocurrió alrededor de las 21:30 horas del sábado en las inmediaciones de la parroquia de Santa María Canchesdá. De acuerdo con Protección Civil del Estado de México, la explosión fue provocada por material pirotécnico almacenado en un cuarto contiguo al templo que era utilizado como bodega.
La detonación provocó el colapso de parte de la estructura y dejó a varias personas atrapadas entre los escombros. Elementos de Protección Civil, bomberos, servicios de emergencia, la Guardia Nacional, Defensa, Cruz Roja y corporaciones municipales participaron en las labores de rescate y atención a los afectados.
Entre las personas lesionadas se encuentran dos sacerdotes de la parroquia, quienes fueron atendidos después de resultar afectados por la explosión. La Diócesis de Atlacomulco expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y pidió apoyo para las personas que continúan hospitalizadas.
Ante la emergencia, autoridades municipales y la Diócesis de Atlacomulco habilitaron centros de acopio para recibir insumos destinados a los damnificados, pacientes lesionados y sus familiares. Los puntos de recepción se encuentran frente al Palacio Municipal de Temascalcingo y en la subcomisaría de Seguridad Pública de Santa María Canchesdá.
Las autoridades también mantienen trabajos para garantizar la seguridad en la zona, debido a que el Instituto Mexiquense de la Pirotecnia detectó la presencia de más material pirotécnico y recomendó que especialistas se encargaran de su desmontaje e inhabilitación.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México inició las investigaciones correspondientes para determinar las circunstancias que provocaron la detonación y establecer las responsabilidades que pudieran derivarse del accidente.
Con el nuevo fallecimiento, el saldo de la tragedia asciende a 11 personas muertas y 82 atendidas médicamente, mientras continúan las labores de atención a los lesionados y el apoyo a las familias afectadas.
