El ejercicio se realizará este sábado 19 de septiembre a las 12:00 horas. El escenario principal contempla un sismo hipotético de magnitud 7.7 con epicentro cerca de Tehuacán, Puebla.
Este sábado 19 de septiembre, a las 12:00 horas, tiempo del centro de México, se llevará a cabo el Segundo Simulacro Nacional 2026, un ejercicio de preparación ante emergencias que se desarrollará de manera simultánea en las 32 entidades del país.
Para esta edición se plantearon distintos escenarios de emergencia según la región. El escenario sísmico principal contempla un movimiento de magnitud 7.7, con epicentro hipotético localizado aproximadamente 15 kilómetros al suroeste de Tehuacán, Puebla, a una profundidad de 67 kilómetros.
El ejercicio tendrá especial relevancia para Puebla debido a que el estado será utilizado como referencia para el escenario de mayor magnitud. La hipótesis contempla una intensidad máxima de VIII, con efectos que permitirán a las autoridades y a la población poner a prueba sus protocolos de respuesta.
Cinco escenarios para el país
El simulacro no tendrá un único epicentro nacional. Las autoridades establecieron cinco hipótesis regionales para evaluar diferentes capacidades de respuesta:
- Centro del país: sismo hipotético de magnitud 7.7, con epicentro en Tehuacán, Puebla.
- Noroeste: magnitud 7.1, con epicentro en Mexicali, Baja California.
- Noreste: magnitud 5.2, con epicentro en Ciudad de Allende, Nuevo León.
- Península de Yucatán: magnitud 7.0, con epicentro en Cabo Catoche, Quintana Roo.
- Golfo de Tehuantepec: magnitud 7.6, con epicentro en Tonalá, Chiapas.
Las magnitudes, epicentros y consecuencias planteadas corresponden exclusivamente a escenarios de simulación. No representan una predicción de que alguno de estos sismos vaya a ocurrir.
Puebla pone a prueba sus protocolos
En Puebla, el ejercicio permitirá evaluar la capacidad de respuesta de familias, escuelas, empresas, oficinas y autoridades ante un movimiento sísmico de gran intensidad.
La recomendación es que la población participe en el simulacro como si se tratara de una emergencia real: identificar las zonas de menor riesgo, seguir las rutas de evacuación establecidas, acudir a los puntos de reunión y verificar posteriormente qué aspectos del plan de emergencia necesitan corregirse.
También es una oportunidad para revisar que los integrantes de cada familia sepan qué hacer y quién será responsable de apoyar a niñas y niños, adultos mayores o personas que requieran asistencia.
¿Qué hacer ante un sismo real?
La preparación comienza antes de que ocurra el movimiento. Protección Civil recomienda elaborar un plan familiar, identificar las rutas de evacuación y los puntos de reunión, además de asegurar objetos que puedan caer durante un sismo.
Durante el movimiento, una de las principales recomendaciones es agacharse, cubrirse y sujetarse. Es importante proteger la cabeza y el cuello y mantenerse alejado de ventanas, vidrios, balcones, objetos pesados y estructuras que puedan desprenderse.
Si una persona se encuentra dentro de un edificio, no debe intentar utilizar elevadores durante el sismo. La evacuación debe realizarse siguiendo los protocolos establecidos y, cuando sea necesario, una vez que el movimiento haya terminado.
En la vía pública, se recomienda alejarse de edificios, postes, cables, árboles y otras estructuras que puedan caer. Si se está conduciendo, lo indicado es reducir la velocidad y detenerse en un lugar seguro, lejos de puentes, postes y construcciones.
Después del movimiento
Una vez terminado el sismo, se debe verificar si existen personas lesionadas y revisar las condiciones del inmueble. Si hay daños estructurales, olor a gas o algún otro riesgo, es necesario alejarse y solicitar ayuda.
También pueden presentarse réplicas, por lo que se recomienda permanecer atento a las indicaciones de las autoridades y evitar regresar a edificios que hayan resultado dañados hasta que sean considerados seguros.
El uso responsable de las comunicaciones también es importante. Las llamadas telefónicas deben reservarse para situaciones de emergencia y se debe evitar compartir información no confirmada que pueda generar confusión.
Un ejercicio para aprender de los errores
Más allá de evacuar un edificio en el menor tiempo posible, el Simulacro Nacional busca que la población identifique las fallas de sus propios planes de emergencia.
Este 19 de septiembre, la pregunta no debe ser únicamente cuánto tiempo tomó salir de un inmueble, sino qué ocurriría si el escenario fuera real: dónde se protegería cada persona, cuál sería la ruta de evacuación, dónde se reuniría la familia y cómo se comunicarían después de la emergencia.
En Puebla, donde el ejercicio contempla el escenario de mayor magnitud, el simulacro representa una oportunidad para reforzar esa preparación y convertirla en una práctica que pueda aplicarse ante un sismo real.
