La presidenta Claudia Sheinbaum declaró este jueves que su gobierno ya está trabajando en un plan para enfrentar la posible deportación masiva de migrantes mexicanos, una amenaza que lanzó recientemente el republicano Donald Trump.
Sheinbaum enfatizó que se está desarrollando una estrategia que será presentada al equipo de Trump.
Con el objetivo de resaltar la importancia de los mexicanos en la economía de Estados Unidos.
“No estamos de acuerdo en que se trate a los migrantes como criminales”, dijo Sheinbaum en una conferencia de prensa desde Palacio Nacional.
“Este tipo de decisiones deben ser discutidas a través de las instituciones de justicia, y lo que haremos es demostrar cómo los mexicanos contribuyen de manera fundamental a la economía estadounidense”.
La mandataria explicó que su gobierno tiene previsto presentar cifras detalladas sobre la contribución de los migrantes mexicanos, especialmente en términos de impuestos y trabajo.
“El trabajo que realizan es de primera calidad, y eso es algo que debe reconocerse”, señaló.
Sheinbaum también hizo hincapié en que México está preparado para recibir a los migrantes mexicanos que pudieran ser deportados, pero subrayó que su prioridad es demostrar que estos trabajadores son valiosos para Estados Unidos.
“Vamos a trabajar para demostrar que no tienen por qué ser deportados, ya que incluso benefician a la economía de Estados Unidos”, comentó.
Además, la presidenta informó que ese mismo día sostendría una reunión con su gabinete para discutir temas clave a tratar con la administración de Trump, entre ellos comercio, migración, seguridad, y otros aspectos relacionados con el T-MEC.
“A veces, con frases que carecen de sustento, se acusa a los mexicanos en Estados Unidos, y eso no podemos dejarlo pasar”, añadió Sheinbaum.
¿Cómo se prevé la deportación masiva de migrantes?
Por otro lado, aunque Trump no ha dado detalles específicos sobre la ejecución de su plan de deportación.
Se sabe que planea utilizar la Ley de Emergencias Nacionales de 1976, que le permitiría actuar sin la intervención del Congreso.
Durante su primer mandato, Trump ya utilizó esta ley para redirigir fondos del Pentágono hacia la construcción del muro fronterizo.
Una medida que fue objeto de varias demandas judiciales.
En su campaña, Trump también prometió movilizar a la Guardia Nacional y reubicar tropas en la frontera sur para reforzar las deportaciones.
Estas medidas representarían un cambio significativo en el uso de las Fuerzas Armadas.
Ya que la legislación estadounidense prohíbe estrictamente el uso del Ejército para labores de vigilancia interna, según el Brennan Center for Justice.
La situación sigue siendo incierta, pero la administración de Sheinbaum se prepara para defender los intereses de los migrantes mexicanos y asegurar su relevancia en el contexto de las políticas migratorias de Trump.
