La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el avión militar de Estados Unidos que aterrizó recientemente en territorio mexicano no realizó ninguna operación militar, sino que su arribo estuvo relacionado exclusivamente con actividades de capacitación y traslado de personal mexicano.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la aeronave fue autorizada previamente por el gobierno mexicano como parte de los acuerdos de cooperación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de seguridad. Precisó que el vuelo tuvo un carácter logístico y no implicó la entrada de tropas extranjeras ni el traslado de armamento.
Sheinbaum subrayó que el avión, perteneciente a la Fuerza Aérea estadounidense, únicamente transportó a elementos mexicanos que participarían en procesos de formación y entrenamiento, por lo que no fue necesaria la intervención del Senado de la República para su autorización.
La presidenta añadió que este tipo de operaciones no son inusuales y se han realizado en administraciones anteriores, aunque en esta ocasión el aterrizaje llamó la atención al realizarse en un aeropuerto civil. Aseguró que las secretarías de Relaciones Exteriores y de la Defensa Nacional estaban informadas del movimiento.
Con esta aclaración, el gobierno federal buscó desactivar especulaciones sobre una posible presencia militar extranjera en el país y reiteró que la relación con Estados Unidos se mantiene bajo los principios de cooperación, respeto a la soberanía y transparencia.
