Kigali.— El gobierno de Ruanda ordenó el cierre de varios pasos fronterizos con la Republica Democrática del Congo tras confirmarse un brote de ébola de la cepa Bundibugyo en el este del Congo, situación que encendió las alertas sanitarias en la región.
La medida afecta principalmente los cruces entre las ciudades de Goma y Rubavu-Gisenyi, considerados de los más transitados de África central debido al constante flujo comercial y laboral entre ambos países.
Las autoridades ruandesas decidieron cerrar la frontera después de que se confirmara un caso positivo de ébola en Goma, ciudad congoleña ubicada junto al límite territorial con Ruanda.
Reportes sanitarios indican que la paciente contagiada era esposa de un hombre que murió previamente a causa del virus en la provincia de Ituri, zona considerada epicentro del brote actual.
Aunque el tránsito habitual quedó suspendido, los gobiernos permitirán el retorno de ciudadanos ruandeses y congoleños a sus respectivos países, siempre bajo estrictos controles médicos y pruebas de detección.
Además, las autoridades reforzaron campañas de higiene, vigilancia epidemiológica y monitoreo en comunidades cercanas a la frontera para evitar una posible propagación del virus.
La Organización Mundial de la Salud declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional debido al avance del brote de ébola que afecta actualmente a la República Democrática del Congo y Uganda.
Hasta el momento se reportan cientos de casos sospechosos y decenas de muertes relacionadas con la cepa Bundibugyo, variante para la cual todavía no existe una vacuna aprobada ni tratamiento específico.
Organismos internacionales advirtieron que el riesgo de expansión regional es elevado debido al constante movimiento de personas, los conflictos armados y las limitaciones médicas en varias zonas del este congoleño.
El brote ocurre en una región que durante años ha enfrentado crisis humanitarias y problemas de seguridad, factores que complican las labores de contención y atención sanitaria.
Mientras continúan las investigaciones epidemiológicas, Ruanda mantiene operativos sanitarios permanentes y monitoreo en la frontera para detectar posibles contagios y evitar la entrada del virus a su territorio.
