Cuando se trata de la salud de las mujeres, el acceso al aborto también debería estar contemplado, como lo especifica el estudio de la doctora Diana Greene Foster.
Durante cinco años la investigación siguió la vida de mil mujeres que tuvieron que someterse, o no, a este tratamiento para interrumpir el embarazo.

En este estudio, se dio a conocer que las mujeres a las que se les niega el aborto tienen mayor tendencia a desarrollar una relación tóxica o bien una deficiente atención a la salud.

La especialista asegura que la decisión de negarle el aborto a una mujer repercute para toda la vida; ya que también pueden padecer un nivel mayor de pobreza y de desempleo.

