Una fuerte polémica se vive en Reino Unido, luego de que el gobierno ordenara sacrificar a todos los perros de raza American Bully XL.
La medida entró en vigor a partir del 1 de febrero, a pesar de las protestas en contra de dicha norma.
El primer ministro británico Rishi Sunak fue quien aprobó la prohibición de estos perros debido a una creciente serie de ataques a personas.
Con base en estos datos, Sunak justificó la medida asegurando que los ataques de esta raza de perro no se “trata de un puñado de perros mal entrenados, sino que es un patrón de comportamiento”.
El primer ministro añadió que estos perros son utilizados por grupos criminales para la cría ilegal, por lo que la prohibición también indica que será ilegal vender, criar o regalar cualquier perro de esta raza dentro de Reino Unido.
