Quintana Roo está en riesgo de regresar al semáforo epidemiológico color rojo, debido al alto número de contagios de COVID-19 y luego de que algunos sectores de la actividad turística, relajaron las medidas sanitarias.
Ante este contexto, el gobernador de la entidad, Carlos Joaquín González, anunció nuevas medidas para contener el crecimiento de los contagios.
Entre ellos:
- La supervisión de horarios y aforos será estricta y apegada al semáforo. De incumplirse, habrá cierres y clausuras.
- Eventos como competencias, ferias, exposiciones, congresos, exhibiciones tendrán que generarse en el contexto de burbuja sanitaria en el que se debe respetar el aforo. Además de mostrar una prueba de antígeno negativa, de antigüedad no mayor a 48 horas y una vez que ingrese a la burbuja, no podrá salir hasta que el evento concluya.
- Habrá cierres de calles y se restringirá la movilidad en las principales avenidas.
- El transporte público y privado será también monitoreado y ningún vehículo podrá superar el número de pasajeros permitido en el color (del semáforo) naranja.
- Reuniones masivas serán sancionadas.
El mandatario estatal aseguró que se debe endurecer la postura “para salvaguardar la salud y vida del mayor número de personas”.
