Primer cohete taiwanés para lanzar satélites pierde el rumbo y termina en una zona montañosa

El primer ensayo de un vehículo de lanzamiento de satélites desarrollado en Taiwán terminó en una falla luego de que el cohete presentara una anomalía poco después del despegue y se desviara de la trayectoria prevista.

La prueba se realizó la mañana del miércoles 19 de agosto de 2026 en la base de Jiupeng, ubicada en una zona poco poblada del condado de Pingtung, al sur de Taiwán. El vehículo fue desarrollado por el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Chung-Shan (NCSIST), organismo estatal encargado de proyectos de investigación y desarrollo tecnológico.

De acuerdo con el NCSIST, el cohete experimentó una anomalía durante la etapa inicial del vuelo. Ante la pérdida de trayectoria, los operadores activaron el sistema de autodestrucción como parte de los procedimientos de emergencia establecidos para la prueba.

El mecanismo permitió mantener los restos dentro de la zona de seguridad previamente establecida. El instituto confirmó que no hubo personas heridas ni daños materiales como consecuencia del incidente.

El lanzamiento, efectuado alrededor de las 6:00 horas locales, generó momentos de alarma entre habitantes de comunidades cercanas, quienes observaron cómo el vehículo inicialmente ascendió y posteriormente cambió de dirección hacia una zona montañosa. Algunos residentes llegaron a creer que se trataba de un misil debido a que la instalación de Jiupeng también es utilizada para pruebas militares.

Tras el incidente, el Gobierno del condado de Pingtung solicitó al NCSIST revisar los procedimientos de lanzamiento y modificar las trayectorias previstas para evitar que futuras pruebas puedan representar un riesgo para comunidades indígenas y zonas habitadas.

El NCSIST informó que analizará los datos de telemetría recopilados durante el vuelo para determinar qué ocurrió y realizar modificaciones al diseño y a los parámetros del vehículo antes de efectuar nuevas pruebas. Hasta el momento, el instituto no ha confirmado que la causa haya sido una falla específica en el sistema de dirección.

El desarrollo de este vehículo representa un paso importante para las capacidades espaciales de Taiwán, que busca incrementar su capacidad para colocar satélites en órbita mediante tecnología desarrollada localmente. El proyecto también tiene relevancia estratégica debido a que los vehículos de lanzamiento y algunos sistemas de misiles comparten tecnologías como motores de combustible sólido, sistemas de guiado y control de vuelo.

Pese al resultado negativo de su primer ensayo, las autoridades taiwanesas utilizarán la información obtenida durante la prueba para corregir el sistema y continuar con el desarrollo de su programa de lanzamiento de satélites.