El módulo lunar Peregrine, parte de la Misión Colmena de la UNAM, enfrenta graves desafíos en su viaje a la Luna.
El lanzamiento, efectuado con éxito desde Cabo Cañaveral, fue comprometido por una fuga crítica de combustible.
Inicialmente programado para un viaje de 46 días, el Peregrine ahora enfrenta limitaciones severas con solo 40 horas de propulsor restantes.
La misión, que lleva importantes instrumentos científicos de la NASA, se ve amenazada.
Los ingenieros de Astrobotic y la UNAM trabajan intensamente para maximizar la utilidad del módulo en su estado actual, recogiendo datos valiosos para futuras misiones.
La NASA sigue comprometida con la exploración lunar a pesar de este revés.
