El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó que transmitirá en vivo la ejecución de Nidal Malik Hasan, exmayor del Ejército estadounidense condenado por asesinar a 13 personas durante un tiroteo en la base militar de Fort Hood, Texas, en 2009.
La ejecución está programada para el próximo 3 de diciembre de 2026 y se realizará mediante un pelotón de fusilamiento en la misma instalación militar donde ocurrió el ataque. De concretarse, será la primera ejecución de un integrante del Ejército estadounidense desde 1961 y la primera por fusilamiento desde 1945.
La decisión de transmitir el procedimiento fue confirmada por un funcionario del Pentágono el jueves 8 de octubre, después de que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, adelantara que el gobierno permitiría al público observar la ejecución.
“Se transmitirá en vivo. Se darán más detalles”, señaló un funcionario del Departamento de Defensa, de acuerdo con información difundida por Reuters.
Hegseth defendió la decisión al señalar que la ejecución sería pública para que la población pudiera observar las consecuencias de delitos de esta naturaleza. El funcionario también indicó que la fecha, el horario y el lugar fueron elegidos teniendo en cuenta las circunstancias del ataque ocurrido en 2009.
¿Quién es Nidal Hasan y por qué fue condenado a muerte?
Nidal Malik Hasan era psiquiatra militar y tenía el rango de mayor cuando, el 5 de noviembre de 2009, abrió fuego en un centro médico de la base de Fort Hood, donde varios soldados esperaban para recibir atención y completar trámites antes de su despliegue.
El ataque dejó 13 personas muertas y 32 heridas. Hasan fue detenido después de recibir disparos de las fuerzas del orden, lesiones que lo dejaron paralizado de la cintura hacia abajo.
Durante el juicio militar celebrado en 2013, Hasan reconoció su responsabilidad en el tiroteo y fue declarado culpable de asesinato premeditado y otros cargos. Un jurado militar determinó que debía recibir la pena de muerte.
El proceso de apelación se prolongó durante años, hasta que la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó revisar su condena en marzo de 2025. Posteriormente, el presidente Donald Trump autorizó la ejecución el 2 de octubre de 2026, según informó el Ejército estadounidense.
Una transmisión inédita que genera cuestionamientos
La decisión de difundir la ejecución en vivo ha abierto un debate sobre los límites de la transparencia gubernamental, la pena capital y la exposición pública de un procedimiento de esta naturaleza.
Especialistas en justicia militar y pena de muerte han cuestionado qué propósito tendría transmitir el fusilamiento a una audiencia general y han advertido sobre las implicaciones legales y éticas de convertir una ejecución en un acontecimiento público.
Aunque las ejecuciones suelen contar con un grupo limitado de testigos autorizados, la transmisión abierta de una ejecución militar estadounidense sería un hecho sin precedentes en la historia reciente del país.
El caso también revive la discusión sobre los métodos de ejecución en Estados Unidos. El fusilamiento ha sido utilizado de manera excepcional por las autoridades, mientras que la inyección letal ha sido el método predominante en las ejecuciones civiles.
Por ahora, la ejecución de Hasan permanece programada para el 3 de diciembre en Fort Hood. Sin embargo, todavía podrían presentarse recursos legales que modifiquen la fecha prevista.
