El pontífice ofició una celebración religiosa en el Hospital Gemelli de Roma; los últimos estudios médicos reportan una evolución favorable y recuperación con autonomía.
El papa León XIV continúa recuperándose de una cirugía pulmonar y este viernes 16 de octubre celebró una misa en el hospital Gemelli de Roma, donde permanece internado bajo supervisión médica.
La Santa Sede informó que los últimos análisis de sangre y una radiografía de tórax confirmaron una mejoría constante en el estado general del pontífice, de 71 años, quien ya puede realizar sus actividades cotidianas con autonomía.
La celebración eucarística se llevó a cabo en una sala habilitada en el décimo piso del centro médico, con la presencia de personal médico y de enfermería, así como integrantes del Cuerpo de Gendarmería del Vaticano.
Durante la homilía, León XIV expresó su agradecimiento a médicos, enfermeros y demás trabajadores sanitarios por la atención que brindan diariamente a los pacientes, así como por los cuidados que le han proporcionado durante su hospitalización.
El pontífice fue sometido el martes 13 de octubre a una intervención quirúrgica para extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho, después de que se identificara una lesión que posteriormente fue diagnosticada como adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer de pulmón.
De acuerdo con los reportes médicos difundidos por el Vaticano, la recuperación posoperatoria avanza favorablemente. El Papa continúa recibiendo fisioterapia respiratoria como parte de su rehabilitación.
Aunque su evolución es positiva, todavía están pendientes estudios complementarios que permitirán determinar las características de la enfermedad y establecer si requiere algún tratamiento adicional.
Por ahora, no se ha anunciado una fecha definitiva para su salida del hospital. La duración de su recuperación y el retorno a sus actividades habituales dependerán de la valoración de su equipo médico.
Mientras tanto, el Vaticano mantiene los preparativos para el viaje apostólico previsto del 6 al 17 de noviembre a Uruguay, Argentina y Perú, aunque su realización estará sujeta a la evolución de la salud del pontífice.
La celebración de la misa desde el hospital representa una señal alentadora dentro de su recuperación, mientras continúa bajo vigilancia médica.
