Después de que países como Noruega, Dinamarca e Islandia, suspendieron el jueves suministrar la vacuna de AstraZeneca, por temor a los coágulos de sangre presuntamente relacionados en personas inoculadas, la Agencia Europea de Medicamentos ha recomendado seguir aplicando las dosis.
La Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) ha asegurado que la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford puede seguir administrándose, mientras se investigan los posibles casos de trombos que han comunicado varios países. Desde el organismo han apuntado que “los beneficios continúan superando los riesgos”.
Pocas horas después Austria, Lituania, Letonia y Luxemburgo se han sumado a la lista. Italia ha sido el último en hacerlo. Las autoridades italianas han paralizado la vacunación con las dosis del lote ABV2856, tras la muerte de dos personas a las que se les había inyectado.
La Agencia Italiana de Medicamento ha destacado que, por el momento, no han encontrado ningún vínculo entre la vacuna y los fallecimientos.
“Actualmente no hay indicios de que la vacunación haya causado estas afecciones, que no se enumeran como efectos secundarios con esta vacuna”, ha aseverado la EMA en un comunicado. A continuación han reiterado que “el número de cuadros tromboembólicos en vacunados no es mayor que el observado en la población general”.
