Más de 80 millones de personas en Estados Unidos sufren los efectos de una ola de calor generalizada y sofocante que afecta al oeste, sur y sureste del país. El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que las temperaturas altas récord y los mínimos diarios cálidos aumentan los riesgos para la salud.
En Arizona, algunas ciudades como Tucson y Phoenix han habilitado refugios climatizados y distribuido botellas de agua y sombreros para que la población pueda hidratarse y protegerse del sol. Phoenix ha registrado 16 días consecutivos por encima de los 42.7 grados, llegando a los 47.7 el sábado pasado. La alerta de calor estará activa hasta el 19 de julio.
