La mexicana Ofelia Hernández Salas fue condenada a 11 años de prisión por autoridades estadounidenses tras ser señalada como líder de una amplia red dedicada al tráfico ilegal de migrantes hacia territorio norteamericano.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, la organización operó durante varios años trasladando personas de distintas nacionalidades a través de la frontera entre México y Estados Unidos, utilizando rutas clandestinas, casas de seguridad y cruces por zonas desérticas.
Las investigaciones señalan que la red tenía operaciones principalmente en Mexicali, Baja California, y presuntos vínculos con grupos del crimen organizado que facilitaban el traslado de migrantes.
Autoridades estadounidenses calificaron la estructura criminal como una organización “prolífica” debido a la magnitud de sus operaciones y al número de personas movilizadas ilegalmente.
Además del tráfico de personas, la red también fue relacionada con actos violentos y extorsiones cometidas contra migrantes durante los traslados.
“Doña Lupe” había sido detenida en 2023 tras un operativo conjunto entre autoridades mexicanas y estadounidenses, para posteriormente ser extraditada y enfrentar juicio en Estados Unidos.
Con esta sentencia, las autoridades reiteraron que continuarán las acciones contra organizaciones criminales involucradas en el tráfico de migrantes y otros delitos transnacionales en la frontera norte.
