Desde mi llegada a la Tropical Caliente me recibieron como en mi casa.
Y la vida es tan buena onda, que ya nos cambió para otra.
Esta viene cargada de ilusiones pero de muchos retos.
Es bonita, diría yo lujosa, de primer mundo.
Y ahí cabemos todos.
Nuestro auditorio, ese que se mudó con nosotros desde el primer día, también llega en nuestras maletas, como de que no.
Estamos en la cima, piso 26, pero aterrizados con cada uno de nuestros seguidores.
Más compromiso, más trabajo, y con la confianza absoluta de Julián Ventosa, presidente y cabeza del proyecto.
Gracias querido Julián por confiar. Tienes razón, las oportunidades se dan bien, o no se fingen dar.
Estamos puestos y alertas.
Bendito trabajo que silencia rumores.
Hay equipo y mucho.
Gracias Pepe Hanan por tu cobijo.
Éxito a todos mis compañeros.
Vamos a jugárnosla que a eso llegamos.
