El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó polémica tras afirmar que no tiene intención de aprender español durante una reunión con líderes de América Latina, realizada en Miami.
El comentario ocurrió en el marco de la cumbre denominada Escudo de las Américas, un encuentro enfocado en la cooperación regional para combatir el narcotráfico y fortalecer la seguridad en el continente.
Durante su intervención ante los mandatarios, Trump señaló que no planea aprender español y expresó: “No voy a aprender su maldito idioma”, aunque agregó que prefiere apoyarse en intérpretes durante las reuniones diplomáticas.
El mandatario también mencionó que su secretario de Estado, Marco Rubio, cuenta con una ventaja al hablar español debido a su origen cubano, lo que —dijo— facilita la comunicación con los países de la región.
Las declaraciones generaron reacciones en redes sociales y en diversos sectores políticos, donde algunos analistas consideraron que el comentario podría resultar inapropiado en un encuentro destinado a fortalecer la cooperación entre Estados Unidos y gobiernos latinoamericanos.
La reunión reunió a líderes de varios países del continente para discutir estrategias conjuntas contra el crimen organizado y los cárteles de la droga, así como mecanismos de coordinación en materia de seguridad regional.
