Irán vivió este lunes una de las mayores movilizaciones de los últimos años con la procesión fúnebre del líder supremo Alí Jameneí, asesinado durante un ataque atribuido a Estados Unidos e Israel. Miles de personas —mientras que medios estatales iraníes aseguraron que fueron más de un millón e incluso millones de asistentes— abarrotaron las principales avenidas de Teherán para darle el último adiós en una ceremonia marcada por el luto, el fervor religioso y los llamados a la venganza.
El cortejo recorrió gran parte de la capital iraní entre estrictas medidas de seguridad. Durante el trayecto, los asistentes portaron banderas iraníes y pancartas contra Estados Unidos e Israel, mientras coreaban consignas como “Muerte a Estados Unidos”, “Muerte a Israel” y “Nos vengaremos”, en referencia al asesinato del ayatolá.
Las autoridades iraníes aprovecharon la ceremonia para enviar un mensaje de unidad nacional y advertir que responderán al ataque. Funcionarios del régimen aseguraron que la muerte de Jameneí “no quedará impune” y reiteraron que habrá represalias contra los responsables, mientras miles de asistentes replicaban consignas exigiendo venganza.
Imágenes difundidas por la televisión estatal mostraron una marea humana acompañando el féretro por las calles de Teherán, en una procesión que posteriormente continuará hacia la ciudad santa de Qom y concluirá con el sepelio en Mashhad, lugar de nacimiento del líder iraní.
Aunque el gobierno iraní presentó la multitudinaria asistencia como una muestra de respaldo al sistema islámico, analistas consideran que la presencia masiva también respondió al significado religioso y simbólico de la ceremonia, en un contexto de alta tensión tras el conflicto con Estados Unidos e Israel y la incertidumbre sobre el futuro político del país.
La muerte de Alí Jameneí y las amenazas de represalia han incrementado la preocupación de la comunidad internacional ante el riesgo de una nueva escalada en Medio Oriente, mientras continúan las tensiones diplomáticas y militares entre Irán, Estados Unidos e Israel.
