El cantante de música regional mexicana Óscar Eduardo Alvarado Galván, conocido artísticamente como “El Chino del Rancho”, falleció luego de permanecer más de una semana hospitalizado a causa de las graves heridas que sufrió durante un ataque armado registrado en un bar de la ciudad de Durango.
El deceso del artista, de 34 años de edad, fue confirmado durante la madrugada del 29 de enero de 2026, después de que su estado de salud se complicara por las lesiones provocadas por impactos de arma de fuego. Alvarado se encontraba internado en el Hospital General 450, donde permaneció en terapia intensiva desde el día del ataque.
Los hechos ocurrieron la madrugada del 18 de enero, al exterior del Salón Monterrey, establecimiento ubicado en la capital duranguense. De acuerdo con los primeros reportes, el cantante sostuvo una discusión con otro sujeto dentro del bar; minutos después, el presunto agresor habría regresado armado y abrió fuego contra él, hiriéndolo de gravedad.
Reportes médicos indicaron que Óscar Alvarado recibió al menos tres impactos de bala en el tórax, lo que provocó daños severos en órganos vitales. A pesar de los esfuerzos del personal médico, el cantante no logró recuperarse y finalmente perdió la vida por complicaciones derivadas de sus heridas.
La noticia fue confirmada públicamente por su hermano, Mayito Alvarado, quien a través de redes sociales expresó su dolor y despidió al intérprete con un emotivo mensaje, el cual generó múltiples reacciones entre seguidores, amigos y colegas del medio musical.
Tras el ataque, la Fiscalía del Estado de Durango abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos. Hasta el momento no se ha informado sobre personas detenidas ni se han dado a conocer avances oficiales sobre la identificación del responsable.
Óscar Alvarado era considerado un talento emergente del regional mexicano, con presencia en escenarios locales y una creciente base de seguidores. Su estilo estaba marcado por los corridos y la música norteña, y entre sus temas más conocidos se encontraban “El Durangazo” y “Aquí andamos”, que lo posicionaron como una voz representativa del género en la región.
La muerte del cantante ha causado consternación en la escena musical duranguense, donde artistas, promotores y fanáticos han exigido justicia y han lamentado la pérdida de un músico que se encontraba en plena etapa de crecimiento profesional.
