México y Portugal empatan sin goles en la reinauguración del Estadio Banorte

La Selección Mexicana empató 0-0 ante Portugal en el partido amistoso que marcó la reinauguración del ahora llamado Estadio Banorte, anteriormente conocido como el Estadio Azteca, en un duelo que dejó sensaciones encontradas tanto en la cancha como en las tribunas.

El encuentro, disputado ante un estadio lleno, formó parte de la preparación de ambos equipos rumbo a la Copa del Mundo de 2026, además de servir como prueba operativa del inmueble tras su proceso de remodelación.

Durante los 90 minutos, el combinado dirigido por México mostró orden defensivo y lapsos de buen manejo del balón; sin embargo, volvió a evidenciar problemas en la definición. A pesar de generar algunas oportunidades, el equipo no logró concretar frente al arco rival.

Portugal, por su parte, mantuvo una postura equilibrada, con momentos de control, pero sin la contundencia necesaria para romper el empate.

El resultado sin goles generó molestia entre algunos aficionados, quienes expresaron su inconformidad al final del partido con abucheos.

La reapertura del inmueble representa un paso clave en la preparación de México como una de las sedes principales del Mundial de 2026. El estadio, ahora bajo patrocinio, será identificado durante la justa internacional como “Estadio Ciudad de México”.

Con esta renovación, el recinto se perfila para hacer historia al convertirse en el primero en albergar tres Copas del Mundo, tras haber sido sede en 1970 y 1986.

Más allá del espectáculo deportivo, la jornada se vio marcada por incidentes. Autoridades confirmaron la muerte de un aficionado que cayó desde una zona elevada del estadio antes del inicio del encuentro.

Asimismo, durante el partido se registró la reaparición del grito discriminatorio en las gradas, una situación que continúa representando un problema para el fútbol mexicano pese a los esfuerzos por erradicarlo.

Balance agridulce

Aunque la reinauguración del estadio cumplió en términos de organización y convocatoria, el empate sin goles y los incidentes registrados dejaron un balance agridulce.

El resultado refleja que, a poco más de un año del Mundial, la Selección Mexicana aún tiene aspectos por corregir, especialmente en el funcionamiento ofensivo, mientras que la operación del estadio seguirá siendo evaluada en futuros eventos.