La líder opositora venezolana María Corina Machado, recientemente reconocida con el Premio Nobel de la Paz 2025, confirmó que contó con apoyo del gobierno de Estados Unidos para abandonar Venezuela, país donde permanecía en la clandestinidad desde hace más de un año debido a la persecución del régimen de Nicolás Maduro.
Durante una rueda de prensa ofrecida en Oslo, Machado relató que su salida fue “un proceso complejo, silencioso y lleno de riesgos”, en el que participaron funcionarios estadounidenses que la ayudaron a trasladarse de forma segura hasta Europa. Sin detallar rutas ni métodos —para proteger a quienes la asistieron—, la dirigente destacó que sin ese respaldo habría sido imposible llegar a la ceremonia del Nobel, aunque finalmente fue su hija quien recibió el premio en su nombre.
La opositora reconoció que el viaje se produjo en medio de un clima de extrema tensión entre Washington y Caracas, con sanciones, acusaciones mutuas y vigilancia permanente sobre la disidencia venezolana. Machado aseguró que el gobierno de Maduro mantenía “un cerco judicial y operativo” en su contra, lo que, según afirmó, buscaba impedir cualquier intento de visibilizar la crisis democrática del país en el escenario internacional.
A pesar de ello, insistió en que su travesía no cambia su propósito político: “Yo voy a regresar a Venezuela, y voy a regresar con la frente en alto”, declaró. Dijo además que su compromiso sigue siendo impulsar una transición pacífica y restituir derechos que considera anulados bajo el gobierno actual.
Frente a la comunidad internacional, la Nobel de la Paz llamó a las democracias del mundo a no disminuir la presión diplomática sobre Venezuela y a respaldar a los ciudadanos que, afirmó, “continúan enfrentando represión, exilio y silencio obligado”.
Machado también adelantó que, durante su estancia en Europa, sostendrá reuniones con gobiernos aliados, organismos multilaterales y organizaciones humanitarias para exponer “la verdadera magnitud” de la crisis venezolana y promover nuevos mecanismos de protección para la oposición.
El Nobel otorgado a Machado ha sido interpretado como un hecho con fuerte carga política, al reconocer su papel como figura central de la oposición venezolana y su insistencia en vías democráticas a pesar de las barreras impuestas por el régimen. La dirigente aseguró que el premio “pertenece al pueblo venezolano” y que su intención es regresar con él a su país cuando las condiciones lo permitan.
