Pese a que el ciclón tropical era categoría 2, dejó saldo blanco en la Península de Yucatán.
Mara Lezama, gobernadora de Quintana Roo, explicó la razón por la que Beryl no azotó tan fuertemente la entidad pese a que impactó como huracán categoría 2 en la escala Saffir-Simpson.
En conferencia de prensa, reiteró que el ciclón tropical dejó saldo blanco. Precisó que estos resultados fueron producto del plan de prevención que se puso en marcha pero, sobretodo, del comportamiento del ciclón.
Según sus palabras, el ojo del huracán llegó a la entidad desintegrado casi en su totalidad, por lo que los vientos fueron menos agresivos de lo previsto.
“Su ojo llega casi desintegrado con un núcleo indefinido que hace que se comporte de manera diferente”, refirió.

“Los vientos circulantes que se encierran en este ojo del huracán al perder su definición ese núcleo, pues no son tan agresivos”.
También favoreció que el cuadrante más peligroso del huracán impactó en el Mar Caribe y no en tierra. Este fue un cambio significativo respecto al pronóstico, el cual apuntaba a que podría impactar el norte de la entidad.
“Esto nos lleva como resultado a que no tengamos el problema de tantas inundaciones, incluso teniendo tantas zonas bajas en Quintana Roo”, comentó.
Por otro lado, exhortó a la población a no tomar esta experiencia como una señal equivocada de que un huracán categoría 2 no representa peligro, ya que no siempre se conjugan las condiciones adecuadas para reducir su fuerza.

“Entonces sí pedirle a la ciudadanía que no nos confíemos, que siempre que exista una situación o un fenómeno hidrometeorológico tenerle todo el respecto del mundo porque nunca sabes qué va a pasar”, dijo.
Beryl sale de la Península de Yucatán como tormenta tropical
Luego de pasar por Quintana Roo, Beryl siguió hacia Yucatán. Por la tarde de este 5 de julio salió de la entidad a través de Puerto Progreso como tormenta tropical.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé que durante el fin de semana tome fuerza y evolucione a huracán categoría 1. Podría impactar el lunes 8 de julio entre la costa norte de Tamaulipas y el sur de Texas, Estados Unidos.
En caso de tocar tierra en Tamaulipas, la zona del impacto sería entre los municipios de San Fernando y Matamoros, siendo estas las ciudades mexicanas que recibirían el segundo embate de Beryl. Después el ciclón se degradaría a baja presión remanente.
Por ahora se mantiene vigilancia desde Barra el Mezquital, Tamaulipas hasta la desembocadura de de Río Grande, en la frontera de México-Estados Unidos.
