La Unicef estima que dos de cada 3 niños entre los seis meses y los dos años no reciben alimentos que potencien el crecimiento de su cuerpo y su cerebro.
Afecta el desarrollo cognitivo
El citado estudiado indica que se ha comprobado que la mala nutrición genera “una relación directa y significativa entre el coeficiente intelectual y el tamaño cerebral de los alumnos”.
Desde la década de los 70 se estudia cómo la mala nutrición no sólo se traduce en cuerpos poco desarrollados (peso y altura menores al promedio), sino en el desempeño académico al no tener todas sus facultades cognitivas desarrolladas.
Con información de Unicef y la Universidad Estatal de Milagro.
