Agrega en un recipiente tres cucharadas soperas de aceite de coco, luego añade el jugo de medio limón. Déjalo actuar 15 minutos y enjuaga la zona con agua tibia.
Además de contener vitamina C, nutriente esencial para la piel, el limón estimula y mejora el flujo de sangre en la epidermis.
Sin embargo, es muy importante que cuando realices estas recetas lo lleves a cabo en la noche para evitar la exposición de los rayos del sol, debido a que esto podría aumentar el oscurecimiento de esta área.
