Una emergencia provocada por inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra mantiene en alerta al norte de Nepal, donde decenas de personas han muerto y cientos permanecen desaparecidas tras la crecida de varios ríos en una zona montañosa cercana a la frontera con Tíbet.
El distrito de Rasuwa se encuentra entre las regiones más afectadas. Las localidades de Timure y Syapru Besi sufrieron importantes daños luego de que el agua y grandes cantidades de lodo y escombros avanzaran con fuerza, arrastrando vehículos, viviendas, puentes y parte de la infraestructura vial.
El número de víctimas continúa modificándose debido a que los equipos de emergencia todavía tienen dificultades para acceder a algunas comunidades. Reportes difundidos durante este miércoles señalan que el saldo mortal podría superar las 30 personas, mientras que cientos de personas continúan desaparecidas.
Una parte importante de los desaparecidos corresponde a extranjeros que se encontraban en la región. Los primeros registros contabilizaron alrededor de 384 personas no localizadas, entre ellas ciudadanos de India, Estados Unidos, Reino Unido, Malasia, Australia, Países Bajos y Sudáfrica.
La emergencia también afectó a personas que viajaban hacia el monte Kailash, en territorio tibetano, una zona frecuentada por turistas y peregrinos. La destrucción de carreteras y puentes complicó el tránsito y dejó a varias personas incomunicadas.
Las autoridades investigan qué provocó la repentina liberación de agua. Una de las hipótesis apunta a que un deslizamiento de grandes dimensiones habría bloqueado temporalmente un cauce y posteriormente provocado una descarga súbita de agua, rocas y sedimentos. También se analiza la posible influencia de movimientos sísmicos registrados en la región.
La fuerza de la inundación provocó daños en proyectos hidroeléctricos y en instalaciones ubicadas a lo largo de los ríos. Además, varias rutas quedaron destruidas, dificultando el traslado de maquinaria y personal de rescate.
Equipos de seguridad y emergencia mantienen las labores de búsqueda en condiciones complicadas debido al terreno montañoso, las lluvias y la interrupción de las vías de comunicación. Nepal también ha recibido ofrecimientos de asistencia de India y China para enfrentar las consecuencias del desastre.
Las autoridades han advertido que el balance de víctimas todavía no puede considerarse definitivo. Conforme los equipos logren ingresar a las zonas aisladas, podrían encontrarse nuevas víctimas o localizar a personas que actualmente aparecen como desaparecidas.
Por ahora, los esfuerzos se concentran en encontrar a los sobrevivientes, establecer comunicación con las comunidades afectadas y restablecer las vías de acceso en una de las regiones más golpeadas por el fenómeno.
