Las autoridades de Hong Kong, inmersa en su cuarta ola de contagios por COVID-19, han impuesto el primer confinamiento de la ciudad en uno de los distritos más pobres y poblados para intentar frenar el avance de los contagios de coronavirus.
Las autoridades tomaron la medida después de registrar un rápido aumento de casos en la zona durante los últimos cuatro días, con 145 positivos en los barrios de Yau Ma Tei y Jordan.
Según anunció el Gobierno en un comunicado, quienes residen en esas dos áreas deben hacerse pruebas de ácido nucleico y permanecer en sus casas hasta que se conozcan los resultados.
El confinamiento durará 48 horas y afecta a unos 10 mil residentes, muchos de ellos pobres y ancianos que viven en edificios antiguos de la urbe financiera.
Tan sólo pueden acceder a la zona, acordonada por la Policía desde la madrugada del viernes al sábado, sanitarios y otros trabajadores considerados esenciales como cuidadores de ancianos.
En caso de detectar un caso de coronavirus, el positivo en cuestión será enviado a un hospital, mientras que sus contactos cercanos serán aislados en centros de observación.
