Un estudio publicado en la revista Science revela que los datos del GPS podrían detectar una fase previa que anuncia los grandes terremotos. Según la investigación, horas antes del seísmo se produce un sutil pero acelerado deslizamiento de la falla donde se originará el temblor.
Este hallazgo sugiere que los grandes terremotos inician en una fase precursora de deslizamiento mucho más largo y más difícil de medir.
El despliegue de sensores GPS en las cercanías de las grandes fallas podría acercar el sueño de la predicción de los terremotos, aunque se necesitan más estudios para confirmar la señal precursora.
