El exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, se declaró no culpable ante una corte federal de Manhattan luego de entregarse voluntariamente a las autoridades estadounidenses para enfrentar cargos relacionados con narcotráfico y presuntos vínculos con el crimen organizado.
La comparecencia judicial ocurrió días después de que el exfuncionario ingresara a territorio estadounidense por Arizona y quedara bajo custodia federal antes de ser trasladado a Nueva York.
De acuerdo con documentos judiciales de Estados Unidos, Gerardo Mérida Sánchez enfrenta acusaciones por conspiración para importar drogas hacia territorio estadounidense, además de cargos relacionados con posesión de armas y colaboración con organizaciones criminales.
Las investigaciones lo señalan por presuntamente brindar protección a integrantes de grupos ligados al Cártel de Sinaloa, particularmente a facciones relacionadas con “Los Chapitos”.
Reportes indican que el exmando de seguridad decidió entregarse por cuenta propia a las autoridades estadounidenses, en medio de investigaciones que también involucran a otros exfuncionarios y figuras políticas de Sinaloa.
Previo a su traslado a Estados Unidos, Mérida Sánchez habría promovido recursos legales en México para intentar evitar una posible extradición.
El caso provocó fuerte impacto político debido a que Gerardo Mérida Sánchez ocupó uno de los principales cargos de seguridad durante la administración estatal reciente y participó en estrategias contra el crimen organizado en la entidad.
Su proceso ocurre además en un contexto de tensión en Sinaloa por las investigaciones y señalamientos relacionados con presuntos nexos entre autoridades y grupos criminales.
Tras declararse no culpable, el exfuncionario permanecerá sujeto al proceso judicial en la Corte Federal de Manhattan, donde se realizarán nuevas audiencias para determinar el avance del caso y las condiciones legales bajo las que enfrentará las acusaciones en Estados Unidos.
