El primer juego de la final de la Liga MX, entre Tigres y Chivas, concluyó en un empate sin goles en el Estadio Universitario.
A pesar del ambiente entusiasta en el “Volcán”, el espectáculo en la cancha no igualó las expectativas, ofreciendo pocos momentos de real emoción.
Los equipos, a pesar de sus esfuerzos, no pudieron abrir el marcador, dejando la disputa del trofeo del Clausura 2023 para el próximo encuentro en el estadio Akron.
Este partido promete ser aún más tenso, dado el margen de error reducido.
En particular, el incidente del “Pollo” Briseño, que casi resulta en un gol para los Tigres, y la salida sorpresiva de Gignac en el minuto 68, marcaron el encuentro.
