Un camión cargado con explosivos detonó durante la madrugada de este sábado frente al comando de la Policía de Norte de Santander, en Cúcuta, dejando un saldo preliminar de 11 personas heridas, entre ellas ocho policías y tres civiles, informaron autoridades colombianas.
La explosión ocurrió en una zona cercana a las instalaciones policiales y provocó daños en la infraestructura del comando, así como afectaciones en inmuebles y vehículos ubicados en los alrededores. Los lesionados fueron trasladados a distintos centros médicos para recibir atención especializada.
El atentado se registró a seis días de la toma de posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella, prevista para el 7 de agosto, lo que incrementó la preocupación por la seguridad en la región fronteriza entre Colombia y Venezuela.
Tras la detonación, las autoridades acordonaron el área y desplegaron un amplio operativo con unidades antiexplosivos, inteligencia policial y personal de la Fiscalía General de la Nación para realizar las investigaciones correspondientes.
El Ministerio de Defensa condenó el ataque y anunció el reforzamiento de la presencia militar y policial en Cúcuta y otros municipios de Norte de Santander, una zona que históricamente ha enfrentado la presencia de grupos armados ilegales, estructuras vinculadas al narcotráfico y organizaciones criminales.
Hasta el momento, ningún grupo se ha atribuido la autoría del atentado, mientras la Fiscalía abrió una investigación para determinar el origen del vehículo, el tipo de explosivos utilizados y la posible participación de organizaciones armadas que operan en la región.
El atentado reavivó las alertas de seguridad en Colombia en la antesala del cambio de gobierno, en un contexto marcado por el aumento de ataques con explosivos y hechos de violencia en distintas zonas del país.
