Un estudio ha revelado que los mexicanos consumimos cerca de 8 kilos de frituras al año, con marcas como Sabritas, Cheetos, Doritos, Ruffles y Rancheritos como las favoritas.
Este alto consumo de frituras ha generado preocupación en cuanto a los efectos que puede tener en la salud y la dieta de la población.
Las frituras son alimentos altamente procesados y generalmente contienen altos niveles de grasas y sodio, lo que las hace poco saludables si se consumen en exceso.
El estudio resalta la importancia de una alimentación balanceada y la necesidad de reducir el consumo de alimentos procesados para mantener una buena salud.
A pesar de esto, las frituras siguen siendo populares en México y forman parte de la dieta de muchas personas.
El estudio puede servir como una llamada de atención para tomar medidas y promover una alimentación más saludable en el país.
