¿Estrés y caspa?

En realidad el estrés no ocasiona la caspa, pero debilita las defensas naturales del cuerpo y le resulta difícil lidiar contra la Malassezia globosa, un hongo que todas tenemos en el cuero cabelludo, pero que sólo produce caspa en alrededor del 50% de la gente.

Malassezia globosa es el verdadero culpable, ya que se alimenta del sebo y cuando lo procesa produce ácido oleico.

Ahora ya sabes que debes respirar y relajarte, pues los días llenos de estrés pueden facilitar que los signos aumenten o incluso que aparezcan.