Durante la cuarentena es importante aprovechar el tiempo para estimular hábitos en nuestros pequeños, aquí unas recomendaciones sobre cómo puedes hacerlo:
Soluciones alternativas (método de sombreros):
El llamado método de los seis sombreros desarrollado por Edward de Bono parte de esto y sugiere enseñar a los niños “ponerse” diferentes sombreros que abordan una situación desde una perspectiva diferente hasta abarcar seis ejes (“ponerse” seis sombreros): los hechos y las cifras, lo negativo/objetivo, emociones/opiniones, optimista/positivo, normativo y creativo.
Imaginación:
Precisamente el plantear a un menor la posibilidad de explicar algún hecho o fenómeno no sólo estimula su imaginación, sino que le ayuda a desarrollar su pensamiento analítico.
También generará muchos beneficios las actividades que estimulen que el niño narre o invente historias con el único propósito de agotar todo lo que tiene en la cabeza.
Ampliar su vocabulario:
“El lenguaje es el límite de mi mundo”, afirmó el filósofo Ludwig Wittgenstein, y con razón. Enriquecer el vocabulario es como ir encontrando detalles en una fotografía o pintura que le agregan valor a nuestro día a día.
Juegos como el basta u otros relacionados a la formación de palabras no sólo enriquecen el léxico, sino que amplían la capacidad creativa de un menor.
Retroalimentación:
Aunque sus soluciones no sean verosímiles o sus intentos artísticos no sean brillantes, es importante dar una retroalimentación que motive al menor a seguir aprendiendo.
El fin de estos ejercicios no es el resultado, sino estimular procesos creativos. Es importante hacerle ver que aunque falle en las dinámicas, sigue desarrollándose y cumpliendo su objetivo.
